La política del megáfono. Llevándole la contraria a Manuel Marín
Joseph Goebbels y la estrategia de comunicación del PP, Medios de comunicación, Política (general) Diciembre 12th, 2006
Siguiendo la tradición de este blog de arrear a izquierda y derecha sin contemplaciones cada vez que meten la pata (no es culpa mía si hay más metepatas en un lado que en otro), hoy toca repartir hacia el lado socialista. Ayer Manuel Marín estuvo en el Sexto Sentido (por cierto, que a las chicas las veo cada vez más sueltas; el problema es que empezaron taaaaan blanditas que van a necesitar todavía unos cuantos programas hasta ponerse en su sitio), y habló el Presidente del Congreso sobre lo que denominó “la política del megáfono”.
Según Manuel Marín, los poíticos en general deben dedicarse más “a trabajar” y menos a hacer “política de megáfono”. Bueno, pues no estoy de acuerdo.
Para empezar, creo que la comunicación es (debe ser) una más de las actividades que debe desarrollar un político. Porque no nos olvidemos de que ellos se deben a la ciudadanía (vale, lo reescribiré: la comunicación es una de las actividades que debe desarrollar un partido político, porque es la ciudadanía quien vota por listas cerradas. Ahora mejor, ¿no?), y si los ciudadanos únicamente tienen acceso a sus promesas electorales, pero no pueden verificar después el grado de cumplimiento de las mismas, o la evolución de su actividad parlamentaria, ¿cómo espera que los ciudadanos vuelvan a depositarle su confianza?
Un político debe hacer, y debe explicar lo que hace, para que los ciudadanos puedan valorar. Ser tan pudorosos con la propaganda (no debe avergonzarnos la palabra: es sólo publicidad de ideas, y si nos sentimos orgullosos de nuestras ideas, ¿por qué nos avergüenza tanto utilizar los medios de comunicación para expresarlas?), decía que ser tan pudorosos con la propaganda sólo puede llevarnos al desastre, político de entrada y electoralmente en breve. ¿Hasta cuando va a seguir el PSOE confiando en su imagen de marca, mientras la competencia se dedica a denostarla día sí y día también?
Manuel Marín criticaba, por ejemplo, el vídeo del PSOE sobre “la otra tregua”, la tregua de ETA durante el Gobierno del PP. A mí me parece, en cambio, que tenía que haber llegado mucho antes, no entiendo tantos reparos a la hora de contrarrestar la campaña mediática de la oposición, y no es la primera vez que digo estas cosas.
La derecha hace ya mucho tiempo que perdió los complejos (un sector de la derecha, lo que ha perdido es la vergüenza, en caso de que alguna vez la hayan conocido). No estoy diciendo con esto que tengamos que llegar al extremo de caer en la demagogia barata o en el reduccionismo al absurdo como si la población fuese idiota o los ciudadanos incapaces de apreciar los matices. Pero para no caer en la demoagogia es absurdo renunciar a una buena, y activa, política de comunicación, al “megáfono” como forma de llegar a la ciudadanía. Renunciar a comunicar para no caer en la demagogia es como suicidarse por miedo a la muerte.
Creo que la izquierda en general, y el PSOE en particular, debería abandonar esa actitud de preadolescente pudorosa y practicar una política de comunicación más activa y decidida, y no sólo de confrontación, sacando las uñas cuando la situación llega al límite, como ha ocurrido con el famoso vídeo “la otra tregua”. El PSOE no puede esperar que El País, La Ser y Cuatro le hagan todo el trabajo mientras ellos se quedan sentados a verlas venir. Se echa de menos una actitud más decidida a la hora de contrarrestar las mentiras de y manipulaciones de la oposición. Vale que en ocasiones esto requiere hilar muy fino, pero no siempre es así, y burradas mil veces repetidas, sin una respuesta adecuada, acaban calando.
Hagamos una prueba. Si digo “Navarra”, ¿qué es lo primero que les viene a la cabeza? ¿Lo ven? Me juego la mano derecha a la que la mayoría habrán pensado en algo relacionado con ETA y con territorialidad. ¿Me equivoco? Ahora bien, ¿cuántos de mis lectores han llegado a pensar en la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución, que levanten la mano? Desde el PP y afines se han hartado de decir que “ZP entregará Navarra a ETA“ y gilipolleces similares. ¿Me buscan en las hemerotecas, cuándo fue la última vez que algún dirigente del PSOE salió a la palestra para decir que a los navarros les protege nada menos que SU PROPIA VOLUNTAD, que no formarán parte de Euskadi por mucho que Zapatero o ETA se empeñen porque para ello deben preguntar directamente a los navarros en referéndum? Yo tampoco me acuerdo, pero esa es la verdad, está ahí, en la Constitución, al alcance de cualquiera. Vayan a la librería del salón de su casa, cojan la Constitución y ábranla por las últimas páginas. ¿Cómo? ¿que no tienen en su casa ningún ejemplar de la Constitución de 1978? ¡Oh, vaya!
Pues así, con todo.
Joseph Goebbels. Principio de propaganda número 7: Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
Relacionado: Biografía de Manuel Marín en la Wiki-Izquierda
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3 comentarios en “La política del megáfono. Llevándole la contraria a Manuel Marín”
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Diciembre 12th, 2006 a las 10:16 am
[…] Siguiendo la tradición de este blog de arrear a izquierda y derecha sin contemplaciones cada vez que meten la pata, hoy toca repartir hacia el lado socialista. Ayer Manuel Marín estuvo en el Sexto Sentido, y habló el Presidente del Congreso sobre lo que denominó “la política del megáfono”. Según Manuel Marín, los poíticos en general deben dedicarse más “a trabajar” y menos a hacer “política de megáfono”. Bueno, pues no estoy de acuerdo. Seguir leyendo… Jessica, 11:15 - Archivado en Noticias, Política. menéame […]
Diciembre 16th, 2006 a las 1:34 pm
La negociación del gobierno con ETA es una partida de cartas, donde el PP está sentado al lado del gobierno y está hablando todo el tiempo de su jugada. ETA echa una carta. El gobierno pasa sus dedos sobre las cartas de su manojo para ver qué carta echa; para los dedos sobre una carta mientras piensa la jugada y entonces el PP abre la boca: “No pensarás echar ésa, ¿eh? Eres un traidor a los muertos, no tienes vergüenza…”.
El gobierno mira al PP de reojo y con cara de póker, pero el PP no se da por aludido. Vuelve el gobierno a mirar sus cartas frunciendo el ceño. Parece que ya ha decidido la carta que va a echar y acerca los dedos a ella, cuando el PP empieza a chillar: “¡Qué haces, loco, vas a romper la Constitución!”. El gobierno fruce más el ceño y ETA esboza una sonrisilla de medio lado. El gobierno susurra al PP, sin dejar de mirar su manojo: “Cállate la puta boca, hostia, que me vas a joder la jugada; ¿crees que soy tonto o qué, que quiero dejarle ganar? Amos, venga…”. Pero el PP erre que erre, gritando a todo pulmón: “¡¡Quieres dejarle ganar!! Tenéis algún trato, ¿verdad? vas a romper España, entregarles Navarra… ¿sabrá algo del 11-M?”. ETA sonríe más, y piensa: “Coño, no lo había pensado, ése puede ser un buen farol para más adelante. Ese tío de ahí al lado es tonto rematao”.
El gobierno vuelve a concentrarse en sus cartas con gesto cabreado: “Hay que joderse con estos ‘compañeros’”, piensa. Aún no tiene claro qué carta va a echar. El PP vuelve a refunfuñar: “Esto es inaudito, menuda rendición, se lo vas a dar todo, eres un traidor…”. Pasa un minuto. Pasan dos. El gobierno sigue estudiando su jugada, tratando de concentrarse mientras a su lado el PP sigue dando la matraca: “No pienso asumir nada de lo que acuerdes, esto es una rendición vergonzosa, le dejas ganar a cambio de nada…”. Harto, el gobierno se vuelve al PP: “¡Pero si aún no he echado ninguna carta, joder!”. ETA ya no disimula sus risitas: “¡Ji, ji, ji, alomojó puedo ganarles si me lo monto bien, con la ayuda del bocazas ése…!”, piensa oyendo la discusión.
El gobierno, con visible cabreo, retoma sus cálculos y coge una de sus cartas. El PP arranca otra vez: “¿Ves lo que digo? ¡El caballo de copas, a quién se le ocurre! ¡Así le sirves la victoria en bandeja, eres un irresponsable! Teniendo el as y el rey de oros, y tu vas y… ¡el caballo de copas! ¡Qué vergüenza, qué traición a los muertos…!”. El gobierno mira hacia el cielo pensando: “¿Qué hecho yo para merecer ésto?”, mientras ETA ya se carcajea sin pudor…
Octubre 30th, 2008 a las 3:49 pm
[…] su mensaje por sí solo al no interesar demasiado. Yo nunca he sido demasiado partidaria de callar para no darles bola, sino todo lo contrario: creo que no debemos renunciar a exponer nuestros puntos de vista y a responder con argumentos, por […]