Una reflexión sobre la tolerancia y la convivencia

Convivencia y civismo, Sociedad Junio 20th, 2007

A raíz del debate generado en los últimos post sobre lo molestos que son algunos hinchas de fútbol cocidos en caldo de cebada, y la especie de bula especial que tiene el fútbol como excusa para liar jarana pese a quien pese, he leído algunas reflexiones sobre la tolerancia que me han hecho pensar.

Los más acérrimos futboleros me han dicho que me aguante si me molestan los “festejos”*, que me aguante, que la tolerancia consiste en aguantarme cuando otros hacen algo que me molesta, para cuando yo haga cosas que molesten a los demás. Esta es una curiosa forma de tolerancia, que a mí me suena más a venganza que a otra cosa. Suena a “si hago ruido, te jodes, para cuando tú hagas algo que me moleste a mí“. Si esto es lo que se entiende por tolerancia, apaga y vámonos.

Creo que la tolerancia debe ir íntimamente ligada a la convivencia. No vale solo con decir “cuando tú haces algo que me molesta, yo me jodo, así que ahora te jodes tú si te molesto“. Creo que la idea de tolerancia y convivencia es justamente la contraria: yo me comprometo a tratar de molestar lo menos posible, y tú te comprometes a tratar de molestar lo menos posible. Y si uno de los dos hace algo que al otro molesta, el que se sienta molestado sabrá que es inevitable y que el que molesta tratará en la medida de sus posibilidades de minimizar los efectos de su acción sobre el otro.

Creo que la convivencia consiste en un pacto cívico de tolerancia, no sobre los desfases del otro, sino sobre los efectos molestos que puede generar la propia convivencia, sabiendo que son inevitables (no totalmente gratuitos, como los bocinazos de los que he hablado estos días) y que además el otro ha tratado de hacerlos más llevaderos para los afectados. Una de las premisas para que los demás sean tolerantes con nosotros, es que nosotros asumamos la responsabilidad de nuestros actos y tratemos de hacérselos a los demás más tolerables.

La tolerancia consiste en entender que mi libertad termina donde empieza la libertad de los demás, eso es tolerancia, y no el “que se jodan, para cuando ellos me molesten a mí“. Eso no es tolerancia: es venganza, y la venganza es intolerante por definición.

Molestar gratuitamente a los demás, cuando podíamos haberlo evitado, y pretendernos ampararnos en el paraguas de que “los demás también molestan y no hacen nada por evitarlo” nos lleva a una sociedad inhabitable.

* Curiosa definición de festejo es aquélla que se refiere a unos cuantos borrachos corriendo con el coche de un lado a otro de una avenida dando bocinazos, y hay quien encima se atreve a comparar esta absurda manera de festejar con un carnaval… ¡En fin!

11 comentarios en “Una reflexión sobre la tolerancia y la convivencia”

  1. PLANET www.Red Progresista.com » Blog Archive » Una reflexión sobre la tolerancia y la convivencia dijo:

    […] Los más acérrimos futboleros me han dicho que me aguante si me molestan los “festejos”*, que me aguante, que la tolerancia consiste en aguantarme cuando otros hacen algo que me molesta, para cuando yo haga cosas que molesten a los demás. Esta es una curiosa forma de tolerancia, que a mí me suena más a venganza que a otra cosa. Suena a “si hago ruido, te jodes, para cuando tú hagas algo que me moleste a mí“. Si esto es lo que se entiende por tolerancia, apaga y vámonos. Seguir leyendo… Jessica, 10:06 - Archivado en Miscelánea, Sociedad, Ética. menéame […]

  2. garmir dijo:

    Bienvenida al discurso de los valores civicos y morales, puedes empezar a predicar en el PSC , el partido del relativismo moral.

  3. Jéssica dijo:

    Garmir, siempre llevando el agua a su molino y despotricando contra el PSC. Pontificando sin dar más argumentos ni datos. El PSC es x, y o . ¿No echan de menos un porqué? No importa: porque yo lo valgo.

  4. eugeni dijo:

    Cuanto mayor sea el numero de personas que sepan que te molesta una acción o actuación , mayor sera el numero de personajes , que encuentren la motivación necesaria , como para representar , esas obras teatrales . Que no creo que sean otra cosa , que uno de los opios que a puesto el sistema en manos de la población , para que esta se adormezca y por defecto se alinee con el

    Ánimo

  5. garmir dijo:

    Jéssica, no me trates de usted, que me haces viejo.

    Yo lo decia porque el PSC es el partido del relativismo moral, el que da derechos civiles como regalos, el que da papeles a todo el mundo, el partido del Happy flower.
    En cambio CIU y PPC simbolizan los valores civicos, slolo era por eso, a eso se referia el comentario.

  6. Jéssica dijo:

    Es que yo creo que los derechos civiles no se regalan: se obtienen. Los derechos civiles son universales, no restringidos. Los valores cívicos (juas!) que tú dices que representan CiU y PP son los derechos de la oligarquía, restringidos para unos pocos.

    Papeles a todo el mundo significa derechos a todo el mundo, derecho a la educación, derecho a la sanidad, derecho a un trabajo legal, derecho a contribuir con los impuestos al sostenimiento del estado y al mantenimiento de los derechos de los demás, derecho a una vida digna lejos de la marginalidad a la que condenáis a los “sinpapeles” los que pretendéis restringir el derecho a la vida digna y a la libre circulación de personas, además de mercancías y capitales.

    CiU y PP simbolizan la restricción de los valores cívicos. El PSC, y la izquierda en general, simbolizan la universalización de los valores cívicos y la no-marginalidad, representan el civismo de las personas y no de las élites como tú pretendes.

    Si pretender que todo el mundo tenga derecho a ganarse la vida dignamente sin restricciones y en igualdad de condiciones es ser happy flower; si pretender que nadie sea marginado por su opción sexual o por su país de origen es ser happy flower; si pretender que todos tengamos los mismos derechos independientemente de nuestro país de origen o de la persona con quien compartamos lecho es ser happy flower, pues llámame happy flower.

  7. DonAire dijo:

    Yo soy el que compara lo del fútbol con un carnaval. ;-)
    No es un debate trivial. La raíz ontológica del problema está en el concepto de espacio público.
    Las personas que celebran la victoria lo hacen de forma más o menos espontánea. Usan la calle porque conciben que ése es el lugar idóneo de socialización de (a) la alegría (b) el sentido de pertenencia. Yo voy con los míos a celebrar la victoria. Para ellos, la calle es el lugar natural de expresión de la alegría y de la alegría colectiva.
    Naturalmente, a algunos les molesta. Pero el ánimo de los celebrantes no es molestar. Y sí me parece pertinente la relación con un Carnaval. Es otra forma de uso social del espacio público. Yo estaba haciendo mi tesis durante el verano del 96. A mi no me dejaba concentrarme la Fiesta Mayor, el Castillo de fuegos artificiales, los pasacalles o el correfoc. Me iba fatal. ¿Y?.
    Yo no quiero un espacio público en el que se crea un código de conducta basado en el mínimo daño posible. Poco ruido, mucha limpieza, mucho silencio…

  8. Jéssica dijo:

    No, Donaire, no iba por tí: tú diste una lista bastante extensa, no iban por ahí los tiros. Iba por uno (”un madridista”, era si nick, creo) que me acusaba de querer prohibir los carnavales y las manifestaciones, cuando en ningún momento he hablado de prohibiciones, sino de respeto a los demás, educación y civismo.

  9. Jéssica dijo:

    A todo esto, empiezo a considerar seriamente la alternativa de insonorizar mis ventanas… ;)

  10. eugeni dijo:

    Una de las mejores opciones , para poder aguantar en este valle de lagrimas , sin aspirar a secarlo

  11. af dijo:

    Solamente quiero mostrar mi absoluta coincidencia con ese concepto del civismo y la tolerancia que expones. El término clave es “sentido de la responsabilidad”, que creo que nos falta cada vez más a todos. Cuando lo recuperemos, recuperaremos también el criterio para saber cuándo no hay que hacer una cosa, no porque esté expresamente prohibida, sino porque seguramente va a molestar a muchos.

    Un saludo.

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