Lo que nadie se ha atrevido a decir sobre los futboleros
Convivencia y civismo, Intimo y personal, Sociedad Junio 18th, 2007
Cuando se juntan muchos en la vía pública después de que su equipo gane una competición importante, se convierten en una panda de ridículos tocapelotas. Ala, ya está, ya lo he dicho.
¿Se puede saber qué tiene de divertido dar vueltas con el coche durante horas en una avenida, de rotonda a rotonda, un domingo a las tantas de la noche, tocando el pito del coche y los cojones de los vecinos? Es ridículo, absurdo, y bastante molesto.
Ayer el Real Madrid ganó la liga. Pues muy bien. Y el año pasado fue el Barça con la liga y la Champions. Mira qué bien: Tocada de narices por partida doble. ¿Qué le encuentran de divertido a este comportamiento? Que al día siguiente hay gente que tiene que ir a trabajar, que nos importa tres leches quien ha ganado la liga o la competeción de dardos, que queremos dormir en paz.
¿Qué clase de bula tiene el fútbol en este país, para que cuando uno de los dos equipos más importantes gane algo (lo que sea), la Policía corte todas las calles de acceso a la avenida donde vivo y permita que un grupo de energúmenos se dedique a joder el descanso de los vecinos durante horas? Y eso que vivo en una ciudad de la tercera corona metropolitana, que no me quiero ni imaginar lo que debe ser vivir en las Ramblas los días que hay festividad azulgrana, o en las cercanías de la Cibeles por San Bernabeu.
A todo esto, me pregunto: si pusieran un control de alcoholemia en cada punta de la avenida donde montan todo este jaleo, e hicieran soplar a cada aficionado pitador compulsivo, ¿cuántos de ellos tendrían que celebrar el título de su equipo correteando por las aceras de la avenida y pitando con matasuegras?
No consigo entender qué tiene de divertido incordiar a los vecinos en manada, honradamente. Quizá porque el estereotipo que tengo en mente de este tipo de celebraciones es el de unos cuantos hooligans ciegos de cerveza pero civilizadamente recluidos en un bar (en el bar de abajo, para no tener que coger el coche), ante una megapantalla de televisión, abrazándose los unos a los otros en hermandad futbolera. Una estampa mucho más agradable, y menos molesta para los sufridos vecinos.
Nota a pie de página: no dormir me pone de muy mala leche, especialmente cuando son una panda de energúmenos los que no me dejan dormir.
También te puede interesar:
15 comentarios en “Lo que nadie se ha atrevido a decir sobre los futboleros”
Dejar tu opinión
Comenta, replica, matiza, llévame la contraria... Lo que te dé la gana, pero siempre dentro del respeto a los demás, sin insultos ni descalificaciones gratuitas, y argumentando tus opiniones. Y, por favor, céntrate en el tema del debate.








Junio 18th, 2007 a las 2:09 pm
[…] ¿Qué clase de bula tiene el fútbol en este país, para que cuando uno de los dos equipos más importantes gane algo (lo que sea), la Policía corte todas las calles de acceso a la avenida donde vivo y permita que un grupo de energúmenos se dedique a joder el descanso de los vecinos durante horas? A todo esto, me pregunto: si pusieran un control de alcoholemia en cada punta de la avenida donde montan todo este jaleo, e hicieran soplar a cada aficionado pitador compulsivo, ¿cuántos de ellos tendrían que celebrar el título de su equipo correteando por las aceras de la avenida y pitando con matasuegras? Seguir leyendo… Jessica, 14:09 - Archivado en Miscelánea, Sociedad. menéame […]
Junio 18th, 2007 a las 2:24 pm
Hala Madrid!!!
Junio 18th, 2007 a las 4:56 pm
Hombre, no se ponga así. que son tres años de travesía del desierto. Si se lo mira friamente, también las fiestas, los correcalles, las manifestaciones, las protestas, las huelgas, los carnavales, las gay parades o las celebraciones políticas generan decibelios.
¿No será que alguien de su entorno no ha digerido bien el desenlace?
Junio 18th, 2007 a las 5:01 pm
¡Qué va! Si es que no me molesta tanto el ruido como la absurdidad que lo origina. Puedo entender los pasacalles, puedo entender las huelgas, puedo entender las tradiciones de los carnavales o incluso los petardos de San Joan.
Lo que no puedo entender es el absurdo de dar vueltas y vueltas por una avenida, de una rotonda a la siguiente, giro y vuelvo, tocando el pito.
Junio 18th, 2007 a las 7:26 pm
Por este tipo de cosas me jode que gane la liga un equipo grande. Si la hubiera ganado un equipo que no tuviera miles de aficionados en cada ciudad, probablemente nos ahorraríamos la tocada de huevos.
Particularmente, teniendo en cuenta que vivo en Málaga, me hubiera gustado que ganara la liga el Sevilla, con lo que las calles estarían absolutamente silenciosas (probablemente si alguien intentara celebrar aquí una victoria del Sevilla acabaría en el hospital, el futbolero medio de aquí es así de garrulo).
Junio 18th, 2007 a las 7:31 pm
Caray Jéssica, con esta entrada pareces mayor.
No entender la necesidad del ser humano de comunicar a los otros seres humanos que se es feliz por algo, me preocupa en alguien como tú. Siempre ha sido así y siempre lo será.
Ojalá hubiera muchas ocasiones de manifestar al mundo que uno es feliz.
¿No te apetecería unirte a unos ciudadanos que se sienten felices? Atrévete a decir que no.
LUIS SOLANA
Junio 18th, 2007 a las 9:28 pm
Luis, me encanta que se manifiesten felices. Pero, ¿no pueden encontrar la manera de hacerlo sin molestar a quienes quieren dormir? Estoy segura de que, si le echan un poco de imaginación, encontrarían la manera.
Junio 19th, 2007 a las 12:52 am
Supongo que lo mismo puede decirse de los carnavales o cualquier fiesta de guardar. Por mi parte no estoy de acuerdo en absoluto.
En fin, que hala Madrid!
Saludos
PD: Lo de los controles de alcoholemia hágase también en Nochevieja.
Junio 19th, 2007 a las 1:51 am
Yo soy madridista (sin exagerar, aunque esta apostilla me pueda costar amargas reconvenciones de más de un amigo) y me alegra que el Madrid haya ganado la Liga. Incluso admito que al celebrarlo es poco menos que imposible no montar cierto follón (cualquier actividad humana que junta a decenas de miles de personas en estado eufórico, lo genera). Pero las celebraciones por ganar competiciones como la Liga o la Champions se salen excesivamente del molde aceptable para lo que podemos llamar “montar follón”.
Hoy mismo me contaba un ATS del Doce de Octubre que él, madridista acérrimo, no había ido a Cibeles a festejar la victoria porque estaba escarmentado de la última vez que el equipo ganó la Champions: tuvo que proteger a sus dos hijos pequeños tras un árbol para evitar que la carga policial contra los energúmenos de rigor se llevara por medio a los chavales.
Eso ya no tiene ninguna gracia.
Un saludo.
Junio 19th, 2007 a las 9:56 am
Fritz, la concepción de la absurdidad es algo muy subjetivo. Como le decía a DonAire, puedo entender las tradiciones y entre ellos los carnavales e incluso (apurando mucho), hasta las procesiones de semana santa. Pero la absurdidad de dar vueltas y vueltas porque un equipo de fútbol ha ganado un partido… No sé, no me cuadra.
En Nochevieja se hacen controles de alcoholemia, incluso se establece un dispositivo específico para la guardia civil de tráfico y la guardia urbana durante esos días de fiesta. El domingo por la noche te puedo asegurar que no había ningún control de alcoholemia, y no será porque estos hinchas no se hubieran puesto ciegos de cerveza durante el partido.
Antonio, totalmente de acuerdo, cuando se sobrepasan ciertos límites, la cosa ya no tiene ninguna gracia.
Junio 19th, 2007 a las 11:20 am
Hola:
Como no me gusta el futbol, me deja un poco indiferente, pero prefiero que no hayan altercados. Tienes razón.
Junio 19th, 2007 a las 11:38 am
[…] Lo que nadie se ha atrevido a decir sobre los futboleros […]
Junio 19th, 2007 a las 7:59 pm
Pues yo estoy de acuerdo contigo .Me encanta tu blog
Junio 20th, 2007 a las 10:00 am
[…] Lo que nadie se ha atrevido a decir sobre los futboleros […]
Junio 20th, 2007 a las 3:09 pm
Es difícil discutir sobre los gustos de cada cual porque son percepciones derivadas de nuestra cualidad de sujeto, pero mucho más difícil es discutir sobre lo adecuado o inadecuado, lo absurdo o razonable, lo… o lo… que puede ser lo que una persona o un grupo hacen cuando están felices. La felicidad que sobreviene a una fiesta tradicional, religiosa o pagana, puede ser tanta o tan poca para un individuo concreto como la que se siente cuando un equipo de, pongamos, petanca gana el campeonato del pueblo.
Unido a éso se pueden recordar los problemas surgidos en el último carnaval canario cuyas celebraciones querían ser, digamos, mutiladas por un grupo de vecinos. En definitiva, aunque estoy en desacuerdo, convengo en que se pueden discutir los límites de una celebración en tanto que causan malestar a otras personas, en lo que sí que no coincido es en que, aún con los mismos problemas para los vecinos (en realidad menos, los carnavales pueden durar una semana y celebrarse hasta horas mucho más tardías), sea más o menos conveniente que la felicidad se exprese por unas cosas y no por otras. Y por si acaso añado que aquí no estamos hablando de ejecuciones públicas o de corridas de toros (y va sin segundas :P). No vi nunca un control de alcoholemia en Nochevieja pero en todo caso, si quisieran “pillar a la gente” pillarían a miles o decenas de miles por todo el país y el caso es que no sucede. Por lo demás no fui nunca (ni creo que vaya jamás) a celebrar un título a la Cibeles.
AF. El asunto de la violencia en la celebración es inadmisible; algo hay que hacer y, además, éso sí que es absurdo (rabia no es felicidad), ilegítimo (termina con la felicidad de otras personas) e ilegal (a los calabozos con todos ellos xD).
Saludos