Polémica en Los Lunnis
Ley de matrimonios homosexuales, Medios de comunicación, Sociedad Mayo 26th, 2005
La primera boda gay en España, y la más polémica, después de que se aprobara en el Congreso la Reforma del Código Civil para permitirlo (*), se ha dado en un programa infantil: en Los Lunnis, dos peluches del mismo sexo (dos hombres, se presupone) se casaban el miércoles pasado, día 18, en TVE. Y claro, con la que está cayendo, se les han echado encima. ¿Qué esperaban?
El PP se opone a la reforma de una ley dirigida a adultos (para poder casarse, las dos personas deben ser mayores de edad o tener autorización paterna), y más aún por lo que respecta a los niños, opiniéndose a que las parejas homosexuales puedan adoptar. Por lo tanto, es lógico, desde su punto de vista, que se opongan a que ésas escenas las vean los niños, aunque sea con muñecos de felpa, pues pretende la normalización de lo que ellos consideran anormal.
Desde los colectivos de gays, lesbianas y transexuales se insiste en la necesidad de una educación no homófoba (que evite, por ejemplo, situaciones tan bochornosas como la que está viviendo El País por el anuncio de ayer en la página 8, pagado por la Asociación de Padres y Madres de España) , no sexista y no discriminatoria.
Desconozco la posición inicial del PP al respecto, aunque, según Ana Botella, por ejemplo “la discriminación a los homosexuales no existe porque ella no la ve”. Las declaraciones de Fraga son aún más reveladoras, cuando dice en pleno mitin que “no entiende que los homosexuales se sientan orgullosos de funcionar al revés”. Se imaginarán entonces que no estarán muy por la labor de “normalizar” la homosexualidad e inculcar a los niños que es “normal”, que es “una opción respetable” y similares.
Pero si los dirigentes políticos no lo dicen claramente, los foros sociales y asociaciones en defensa de la familia, sí. Y se oponen a una educación infantil no homófoba, porque creen que están en su derecho a considerar “desviados” a los que han elegido amar y mantener relaciones sexuales con adultos de su mismo sexo. Hasta aquí llega mi comprensión.
Lo de Los Lunnis, tan pronto y dirigido a niños tan pequeños, ha sido una torpeza política: primero porque con la polémica que hay montada en torno al tema de los matrimonios homosexuales entre los propios adultos, no parece demasiado apropiado echar más leña al fuego, y encima metiendo al ente público (por cierto, ¿no decían que se había acabado la televisión partidista?) y a los niños de por medio; y, en segundo lugar, porque la reforma del Código Civil aún no ha terminado su recorrido parlamentario (ver nota a pie de página), por lo que las bodas homosexuales aún no son una realidad legal. Son unos chapuzas y les pierden las prisas.Pero de ahí a la “manipulación política” y a que en poco tiempo quizá podamos ver a los Lunnis debatiendo sobre el Pacto Antiterrorista (audio), va un trecho largo…
Por lo pronto, ya se han encontrado con una denuncia del colectivo de funcionarios «Manos Limpias» ante la Fiscalía de Menores, acusando directamente a Carmen Caffarel de transgredir “el derecho al honor e intimidad de los menores”, que no tengo yo muy claro qué tendrá que ver, pero ahí está. Veremos si prospera.
Personalmente, no me parece mal que se enseñe a los niños cómo es el mundo que les rodea, que sepan que “ésas cosas existen“. La valoración moral corresponde a los padres inculcársela, en función de los valores que defienda cada cual.
Los niños aprenden con naturalidad que hay distintas clases de parejas, y ahora también de matrimonios y familias, más allá de la tradicional familia nuclear. En el aprendizaje del mundo que les rodea, los niños deben aprender qué es el divorcio, porqué tienen compañeros de clase cuyo padre no vive con ellos en casa, y también porqué otros compañeros tienen dos papás o (algo que ya ocurría desde antes de ésta reforma, gracias a la inseminación artificial) dos mamás. Saber que existe no creo que les incite a ponerlo en práctica. Y es a los padres a quienes corresponde explicarles si el divorcio es una opción legítima cuando el amor se acaba, o es un pecado mortal. De la misma forma con las parejas y matrimonios homosexuales o interraciales, como tantas otras cosas. Si dejan que la tele eduque a sus hijos, mal van.
Los profesores deben ayudar a los niños a conocer el mundo que les rodea. Los padres deben darles las pautas de comportamiento para desenvolverse por el mundo.
Saludos:
Jéssica.
* Nota al pie: Conviene recordar que el tema de las bodas gays todavía NO está aprobado definitivamente, pues aún no ha terminado todo el recorrido parlamentario. Falta que el Senado lo apruebe, lo enmiende o lo rechace; de ocurrir cualquiera de las dos últimas opciones (con toda probabilidad la última, pues el PP tiene mayoría en el Senado), volvería al Congreso para ser debatido y nuevamente aprobado, presumiblemente por la misma correlación de fuerzas que lo aprobó la vez anterior. Se prevée que hasta finales de junio, como muy pronto, no entrará en vigor.
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